S.T.I.A Chubut

Empresa pesquera Las Bardas. Entre incumplimientos laborales y sanitarios

 

Las Bardas. Entre incumplimientos laborales y sanitarios.

La empresa Las Bardas, situada en la localidad de Dolavon, no es una empresa pesquera propiamente dicha ya que desarrolla esta actividad desde hace casi tres años, alternando con la del proceso de cerezas, actividad principal de la firma. Durante este período ha tenido varios conflictos con los trabajadores que allí se desempeñaron en forma temporaria. Trabajadores oriundos de Dolavon, de Trelew o Rawson, año tras año terminaron reclamando el pago de sus haberes y aportes de ley, en la delegación Trelew de la Subsecretaría de Trabajo, por denuncias del STIA. Su dueño,

Oscar Colman, experto explotador de la clase obrera, este año solo pudo recurrir a duras penas a la mano de obra local y de localidades aledañas, debiendo entonces, por intermedio de un reclutador de la ciudad de Puerto Madryn, contratar personal de esa localidad. El costo en el gasto diario de micros y vehículos particulares para trasladar gente desde esa lejana localidad, violando todos los protocolos sanitarios existentes, el sr. Colman lo compensa con el pago en negro de los haberes de estos desesperados trabajadores, que aceptan cualquier condición que les impone como patronal, inclusive el pago insuficiente de sus haberes, es decir que no solo les paga en negro sino que además les paga menos, mucho menos que lo establecido en el convenio colectivo del STIA. Luego de una inspección realizada por la Secretaría de Trabajo de la provincia se constató que en el micro viajaban 40 personas, cuando la norma sanitaria establece 20. Por ese motivo, Colman y algunos trabajadores a pedido», cargaron contra el sindicato y contra el secretario de trabajo de la provincia, Cristian Ayala, aduciendo que se los persigue y que no se los deja trabajar.

-Desde el sindicato se realizaron averiguaciones y se constató que la materia prima que se procesa en la planta Las Bardas de Colman, pertenecería a una empresa de Rawson que posee planta fabril y que se encuentra trabajando (En breve publicaremos el nombre de la misma y los motivos por el que deriva materia prima teniendo personal propio).

-No hay persecución ni abuso de autoridad si lo que se trata de constatar es incumplimientos a las normas legales y esto es facultad del organismo laboral y un derecho de la organización sindical. La intención es clarísima: Que Colman pague lo que establece el convenio colectivo y demás normas generales y que los trabajadores hagan respetar esta obligación por un lado y por el otro que se respeten los protocolos sanitarios para resguardo de la salud de ellos mismos y de otros que hoy cumplen con la cuarentena. Hoy por hoy esto no se cumple y es por ello que el STIA efectuó la denuncia.

Desde la entidad sindical no se desconoce que hay mucha necesidad de trabajo, con el cierre de un número importante de comercios y empresas de otras actividades, pero no por ello va a permitir que empresarios del sector (a los que no les ha ido nada mal y trabajadores necesitados, violen el convenio colectivo o la legislación laboral, pretendiendo que resignemos derechos que hemos conquistaron con sangre más el sufrimiento y la lucha de los trabajadores organizados del sector pesquero de las plantas de procesamiento del Chubut. Por dentro de la Ley todo, por fuera de la Ley nada.

Se advierte además desde la entidad sindical, una intencionalidad para poner en tela de juicio el accionar de la organización, por parte de algunos medios periodísticos, que sin un trato objetivo de los temas en cuestión-Incumplimientos laborales y sanitarios- publican artículos poco claros, parciales o falseando la realidad. Se desconocen los motivos por los cuales el sr. Nelson Saldivia, corresponsal de Revista Puerto, desde hace tiempo, se ha dedicado a este tipo de noticias amarillistas que empañan la información que desde este medio leemos sobre el ámbito pesquero.

Se informa además desde la entidad que lamentan no poder pagar publicidad a ese medio periodístico por razones de público conocimiento. Libertad de expresión, información objetiva, no libertinaje en el manejo de la información.

 

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