S.T.I.A Chubut

PARITARIAS 2020 – 2021

Paritarias 2020-2021

Tan solo faltan 10 días para el vencimiento del acuerdo 2019/2020 (Pesca) y nuestra organización ya presentó ante las autoridades de la CAPIP, el pedido formal para comenzar a dialogar sobre la actualización de los salarios de las trabajadoras y trabajadores del sector alimenticio de las plantas de procesamiento de frutos de mar, comprendidos en el CCT Nro.372/04.

Ansiedad y gran preocupación existe entre los trabajadores por la permanente devaluación de nuestra moneda, con la consecuente y sistemática pérdida del poder adquisitivo por parte de los trabajadores del sector.

A diferencia de otros años, nuestros dirigentes deberán enfrentar un fuerte embate mediático impulsado por un sector del empresariado, que pretende, sin ningún argumento fundado, no discutir la actualización salarial, con nuestros representantes sindicales.

Nadie desconoce la situación por la que atraviesa nuestro país, como consecuencia de las desastrosas medidas económicas que implementó el macrismo y que hoy continuamos padeciendo. Si a ello le sumamos la crisis que trajo aparejado el COVID 19, evidentemente que la situación es muy preocupante. Y si también le agregamos la situación de crisis terminal por la que atraviesa nuestra provincia, entonces seguro pensaremos que nos encontramos frente a la tormenta perfecta. En ese caso, sería prudente pensar en el mantenimiento de los puestos de trabajo como prioridad número uno, priorizando esto a cualquier otra cuestión, por más importante que sea.

Esta situación, ciertamente ha impactado en todos los sectores de la economía, en mayor o en menor medida.

Sin embargo, en la actividad pesquera, las políticas aplicadas por el gobierno anterior fueron muy beneficiosas, es decir que, al contrario de lo que ocurrió y ocurre en otras actividades, como por ejemplo en el sector textil, las empresas pesqueras no fueron afectadas, sino beneficiadas por el macrismo. El actual gobierno nacional tampoco aplicó medidas que pudieran considerarse como perjudiciales para el sector y el gobierno provincial a pesar de su crisis económico-financiera, no recauda más que unos míseros pesos por cánones, cuyo cobro, muchas veces termina prorrogando y luego condonando dichas deudas. Vaya a saber uno porqué motivo.

Con un dólar en permanente alza, o, mejor dicho, con una moneda nacional que cada vez vale menos, las empresas del sector, en su mayoría exportadoras, venden sus productos y cobran en dólares o euros y pagan a sus empleados en pesos. Es decir que, con menos dólares o euros pagan los sueldos a sus empleados con estas disparadas de las monedas extranjeras. Otro beneficio más para las empresas del sector.

Nadie puede desconocer que la actividad pesquera, por ser una actividad alimenticia, fue uno de los sectores que quedó exceptuado de la cuarentena, es decir que continuaron trabajando. Frente a otras actividades y más allá de los protocolos sanitarios, esta medida ha beneficiado a las empresas del sector que no tuvieron que parar sus actividades.

En nuestra zona, como todos los años, previo a la campaña en aguas nacionales, las empresas entran en receso temporalmente; otorgan las vacaciones anuales; se dedican al reproceso de otras especies, etc. etc. Ello, luego de finalizada la temporada de pesca del recurso langostino, en aguas provinciales. Estas campañas provinciales cierran siempre exitosamente, con récord de capturas. Esto no es un invento ya que los informes provienen de las mismas empresas y/o de los organismos nacionales y provinciales. Aplaudimos el éxito de las operaciones de pesca pues eso quiere decir que las empresas tienen espalda para poder otorgar mejoras salariales a sus trabajadores, gracias a quienes se benefician mes a mes.

Esta información, al alcance de cualquier trabajador, se controla desde nuestra organización, con el movimiento de contenedores que mensualmente exportan las empresas de la zona.  Y no hubo una caída drástica, al menos hasta el día de hoy.

Algunos de los mercados más importantes, a los que las empresas les venden sus producciones, nunca dejaron de demandar nuestros productos y por eso se explica que la caída temporaria en las ventas se debió al COVID 19 y no a cuestiones económicas propiamente dichas. Resuelta la cuestión, las operaciones se normalizan y el riesgo empresario se minimiza.

Hay un grupo importante de empresas pesqueras, que amparándose en la crísis de otros sectores, pretenden que se dicte la emergencia pesquera sin fundamento alguno. Son esas mismas empresas las que hoy se benefician con medidas adoptadas por el gobierno provincial, el que en franca violación a la legislación pesquera provincial, permite que estas empresas saquen materia prima sin procesar, de nuestra provincia. Y si el gobierno de Mariano Arcioni pretende dictar esa emergencia, lo primero que debería hacer es dejar sin efecto esas disposiciones para que se respete la ley y más trabajadores chubutenses puedan obtener un trabajo digno a partir del proceso de esos miles de toneladas que salen con destino a otras provincias o países. Son esas mismas empresas las que continúan llevándose nuestro langostino en bloques.  Son esas mismas empresas que en medio de la crísis reclaman a los municipios, provincia y a nación, que los eximan del pago de toda obligación ¡El riesgo empresario brilla por su ausencia!

Son estas mismas empresas las que están llevando adelante una campaña mediática con la intención de no otorgar la recomposición salarial que corresponde acordar para el año en curso, con el STIA.

Lo cierto es que, a pesar de que algunas noticias, publicadas en medios que operan para las empresas pesqueras, mienten diciendo que no habrá aumento para el STIA (como si este fuera el único sindicato del sector pesquero o como si esta decisión pudiera ser tomada solo por las empresas), las autoridades de nuestro sindicato no han recibido respuesta formal de CAPIP a la fecha. O sea que no hay una negativa de la cámara que nos lleve a ponernos en estado de alerta aún. Y salvo que el gobierno nacional congelara los salarios, las paritarias se abrirán y se discutirá la recomposición salarial para los trabajadores y trabajadoras de las plantas de procesamiento, porque esto es ley y un derecho para los trabajadores.

Nadie puede pretender, que en una situación como la actual, sean los trabajadores los que deban resignar un incremento merecido, y menos en una industria que ha venido ganando bien y que gran parte de esa ganancia las empresas la obtuvieron gracias a la capacidad, el buen desempeño y el compromiso de sus trabajadoras y trabajadores, los que ni frente a la crísis económica ni a la pandemia, bajaron sus brazos y siguen apostando al trabajo.

 

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